Archive | mayo 2016

Editorial Fuerza Nueva, nº 1458

Un régimen que se agota

Con la incertidumbre de si habrá o no elecciones el próximo 26 de junio abordamos la etapa seguramente más complicada del régimen que surgió de la mal llamada Reforma Política. Y decimos mal llamada porque aquel trasunto resultó una ruptura en toda regla con el ordenamiento jurídico-político establecido no después de una guerra, como dicen los interesados, sino a través de cerca de 40 años de elaborar leyes que pusieron a España en el puesto número 9 entre los países más desarrollados del mundo. Hoy estamos bastante más abajo, y en desarrollo económico alcanzamos el puesto número 21.

Pero con ser malo este dato no tiene parangón con el deterioro social, político y moral alcanzado por España en estas últimas cuatro décadas. Si escudriñamos en estadísticas fiables -cosa que ya están  haciendo los organismos internacionales dedicados a este menester- nuestra nación ha llegado al límite de la corrupción, del deterioro moral y del latrocinio, en algún caso de forma institucionalizada. Y cuando sale algún juez con ánimo de cumplir y hacer cumplir la ley -caso de los Eres de Andalucía-, se demora tanto la instrucción, se ponen tantas trabas en el proceso, que acaba todo por quedar en nada. Es una auténtica maniobra, bien pensada y estructurada, para que cada día que pasa nos adentremos en un laberinto emponzoñado.

Ahora lo estamos comprobando en el caso del presunto chantaje a los abogados de la infanta Cristina en el juicio de Palma, en el que la inmensa molestia política que significaba la acusación, en toda regla, de un miembro de la Casa del Rey, con defensores elegidos por el propio monarca, que previamente ha hecho posible la abdicación -no querida- del hoy Rey emérito, ha puesto en marcha un entramado de locura para tratar de paliar el brutal escándalo. Y para ello se han movilizado todos los elementos al alcance de un Estado -no sólo de un Gobierno- para contrarrestar el inmenso perjuicio que el proceso está promoviendo a escala universal.

Han sido varios meses de imaginar bien la maniobra, cuando mientras se alababa sin miramientos a la acusación particular que había tenido la audacia y el atrevimiento de promover la inculpación de la infanta, se muta de repente y, de igual manera, sin miramientos, se procede a satanizar la acción jurídica de quienes se habían impuesto la tarea de seguir adelante. Y se establece, de forma que a la opinión pública pueda serle creíble, una serie de datos que se conocían con años de anterioridad y que hasta este preciso momento no habían despertado la mínima sospecha delictiva, es más, se les había bendecido y elogiado incluso hasta la naúsea.

Todo esto no hace más que levantar la liebre de la capacidad de maniobra de un Estado, no siempre dirigida al bienestar de los que viven y trabajan en y para el mismo. Por ello los jueces han levantado su voz, con todo derecho, cuando por medio de este presunto caso de chantaje se les ha puesto en tela de juicio por haber cobrado conferencias y cursos, y por asistir a encuentros profesionales para los que se les ha requerido y que llevaban prendidos unos legítimos honorarios que dependían de su especialidad en la materia o de su magisterio inapelable. Han conseguido poner en pie de guerra a todo un estamento nacional de primer orden para tratar de defender lo que, para bien o para mal, sólo pueden y deben hacer los tribunales de justicia.

No tiene que extrañarnos por todo ello que España esté viviendo la época más infeliz de su historia más reciente, que sólo la voluntad de superarse de los españoles es la que salva la ineptitud de su clase política, carente en absoluto, en izquierdas y en derechas, de sentido nacional y entregadas por entero a los programas de televisión o a lo que se ha bautizado con el repetido apelativo de “postureo mediático”. Lo malo de todo esto es que ya no se trata de la clase política solamente: es el propio Estado, con la gran fuerza y medios de que dispone y mantiene, el que toma parte por él mismo y no por el bienestar de lo que ahora con tanto engolamiento dialéctico de gorro frigio llama “ciudadanía”.

Revista Fuerza Nueva, nº 1458

AÑO L. Número 1.458. Del 1 al 30 de abril de 2016.

El juicio de la infanta ha explotado. Era mucha casualidad que algún órgano o gabinete interesado no levantase la liebre hasta el momento, aunque su aparición se estuviese esperando desde hace tiempo. Parece ser que fallaron diversas estrategias hasta que se ha dado con el dispositivo adecuado. Sólo queda esperar el desenlace; aunque el escándalo y el desprestigio de España están asegurados.

SUMARIO

Memoria histórica

La Formación Profesional en tiempos de Franco:

Las Universidades del Trabajo

Por M.R.F.

Opinión

Su sagrada memoria debe marcar toda nuestra acción:

A nuestros mártires

Por Pablo Gasco de la Rocha

Documento

II República: Estúpida y cobarde falsedad (1)…

14 de Abril de 1931

Por Eduardo Palomar Baró

Panorama

1º de Abril:

Día de la victoria

Por Von Thies

Panorama

Se izó la bandera tricolor:

Aniversarios que matan

Por Jaime Serrano de Quintana

Internacional

Entre Obama y Raúl Castro:

Una paz sin efusiones

Editorial Fuerza Nueva, nº 1457

50 años

El próximo 2 de mayo se cumplirán 50 años de la fundación de Fuerza Nueva. Aquel día comenzó su andadura una empresa editorial que después sería muchas más cosas, la primera y principal sacar a la calle una revista que, a pesar del tiempo transcurrido, y habiendo pasado por el  régimen del 18 de Julio, de la Transición, de la actualidad y de lo que pueda venir, aún sigue en pie. Parece milagroso, pero es así, si bien los que creemos en la providencia divina sabemos que el milagro, además de producirse por voluntad de Dios, también hay que merecerlo. Sólo seríamos dichosos si en este apartado estuviésemos comprendidos todos los que nos hemos comprometido en el empeño, desde aquellos pioneros fundadores hasta los que hoy seguimos acercándonos a sus páginas.

Porque Fuerza Nueva ha sido una manera de comportarse, mucho más allá de una editorial, dos partidos políticos, un sindicato, una revista, un aula de cultura, un centro de estudios o unas asociaciones provinciales. Ha sido una respuesta arriesgada, que nació muy adentro en la entraña de todo lo español, y que se erigió en autoridad moral al manifestarse como medio para servir a España, como valladar  contra huracanes devastadores y como punto cardinal para conocer el lugar exacto en el cuál se encuentra uno. Y se ha hecho por seres de carne y hueso, seguro que llenos de defectos, por tanto susceptibles de haber cometido muchos errores, aunque ninguno que haya afectado al corazón de nuestra Patria, a la que siempre entendimos como tierra de padres, situándola por ello dentro del cuarto mandamiento de la ley de Dios.

Así se lo hizo ver al entonces Príncipe de España, un 7 de diciembre de 1973, el fundador de este movimiento político, Blas Piñar, quien le dijo que Fuerza Nueva estaba formada por un grupo de españoles que amaban a España y que hacían depender su lealtad de la suya a los ideales del 18 de Julio. La contestación del sucesor de Franco la verdad es que nos dejó petrificados: “No creáis que tenéis el monopolio del patriotismo”. Nadie había hecho alusión jamás a este dato, pero algo hacía presumir que en la conciencia de cada uno ya se estaba librando una batalla en cuanto a la fidelidad a lo que se había jurado.

Trece días después de esta escena asesinaban al almirante Carrero Blanco, presidente del Gobierno. Y no mucho más tarde, tras la desaparición de Francisco Franco, el patriotismo debió cambiar, efectivamente, de semblante, de titularidad y de actuaciones: España se rompería en autonomías con  territorios aspirantes a nación, aquello que se consideraba digno de respetarse comenzó a aborrecerse por decreto y el terrorismo secesionista y comunista sometía a los españoles más inocentes al sacrificio de su propia vida. Y el Príncipe de España se convertía en el “motor del cambio”, hasta que 40 años después de recoger el cetro de Rey tuvo que abdicar acosado por la sombra de la corrupción.

Creemos por todo ello que no sólo es oportuno sino de justicia rendir homenaje en fechas próximas a los españoles que durante este medio siglo han estado en combate por España, empezando por el fundador, animador y baluarte de Fuerza Nueva, Blas Piñar. Con su verbo encendido y su pluma brillante cautivó a centenares de miles de españoles en nuestro propio territorio y en el mundo hispánico sin falsas promesas. Sólo con el servicio y el sacrificio consiguió que esta empresa que ahora alcanza su medio siglo llegase a buen puerto tras conquistar, para los ideales de Dios, Patria y Justicia, la recompensa de la fidelidad y el recto sentido del honor.

El próximo 2 de julio -si Dios quiere- intentaremos recoger estos 50 años en un documental, que reflejará cuánta verdad contenía la palabra y la obra de Fuerza Nueva, cuánto empeño puso en situar a España en lo más alto de nuestras vidas y qué clase de patriotismo, sin beneficio de inventario, es el que proponía y embanderaba este movimiento político. Y también servirá para mostrar con cuánto tiempo se advertía de lo que, de hecho, está ocurriendo.

Revista Fuerza Nueva, nº 1457

AÑO L. Número 1.457. Del 1 al 31 de marzo de 2016.

No habían terminado los ecos de la masacre de Bruselas cuando surgió la de Paquistán. En la primera, 35 muertos; en la segunda, más de 70. Ésta es la realidad de lo que la Europa oficial llama persecución de los demócratas, cuando la verdad más estricta es que pretende dejar el continente europeo y al mundo entero -si pudiese- sin un sólo cristiano. Mientras, seguimos en lo de siempre, sin querer darnos cuenta de que es la historia encadenada la que sigue marcando los pasos.

SUMARIO

Opinión

Hace 80 años: Febrero fue un mes agitado…

Sublevación: Un acto de legítima defensa

Por Pablo Gasco de la Rocha

Tema denuncia

Carta del alcalde de Bailén a la alcaldesa de Barcelona

Por Luis Mariano Camacho

Documento

82 Aniversario de su asesinato:

Matías Montero

Por Eduardo Palomar Baró

Panorama

Saquen sus conclusiones:

Comparación muy coherente

Por Alfonso Martínez Rodríguez

Internacional

En Brasil: la caída del icono…

Lula Da Silva muy debilitado

Por Arturo de Sienes

Cultura

Hace ahora 75 años de su regreso:

Franco trajo a España la Dama de Elche

Por Redacción

Editorial Fuerza Nueva, nº 1456

Lo de siempre

La izquierda española es tozuda como pocas, mejor diríamos, como ninguna. Y esto no porque se refleje ahora con la presencia de los podemitas en las instituciones; lo ha sido siempre. ¿Acaso nos olvidamos de los primeros y de los últimos tiempos del socialismo en el poder, con la campaña antirreligiosa que hubo con la visita a Santiago de Compostela de Benedicto XVI, que le obligó a éste, en pleno vuelo, a manifestar que España estaba sufriendo una persecución parecida a la de los años 30 del siglo XX? Entonces estaba Rodríguez Zapatero en el Gobierno, y Pérez Rubalcaba de lugarteniente, pero antes ya había habido cambio de calles, miradas sesgadas, incluso hostiles, a las cosas que tuviesen relación con la Iglesia o con Roma, arremetidas contra las beatificaciones masivas, artículos vitriólicos contra éstas, bofetadas en las calles de la Ciudad Eterna cuando se beatificó a los mártires de la Cruzada que le obligaron al Papa Ratzinger a presenciar la espectacular ceremonia casi clandestinamente desde una ventana, banderas españolas arrojadas al suelo y verjas bloqueadas y cerradas en el Valle de los Caídos, y no sabemos cuántas profanaciones, blasfemias, provocaciones, insultos y procesiones laicas más, con desnudos en las catedrales y ataques a la fe sencilla y secular de los creyentes.

Lo que ocurre es que cuando consiguen una cota mayor de poder, aunque sea pequeña, aumenta la resonancia de sus actos, se envalentonan y dan rienda suelta a sus sentimientos más enconados, no contra el clero -eso lo tienen superado-, sino contra la naturaleza divina de Cristo y de su Iglesia, la Santísima Trinidad, el sagrario, la cruz, el martirio o lo que representa España como nación de raíz católica que basa su origen y nacimiento en la fe cristiana.

Pero ahora están en las alcaldías, y en las comunidades autónomas -e importantes, como Cataluña-, y han dejado pequeños a los socialistas de antaño en sus reivindicaciones cristofóbicas y blasfemas, con concejalas y alcaldesas enjuiciadas por asalto a templos católicos o consentidoras y premiantes de alegatos contra la virginidad de María o lo más sagrado de lo que el ser humano considera patrimonio del alma, que estos polichinelas promueven como ofensa, o burla, o escarnio y que, en definitiva, les conduce -o eso intentan- a ganar la guerra que perdieron en su día -gracias a Dios- precisamente por obstinarse, de manera sanguinaria, en los mismos móviles que hoy activan y publicitan.

Y a ello han contribuido unas derechas mansas, melifluas, que no creen en nada -los de enfrente creen por lo menos en el Antidiós-, vividoras, corrompidas hasta el tuétano, ausentes de todo sentido social o moral, temerosas de enfrentarse con la realidad del marxismo y el secesionismo galopantes, ignorantes de la historia más reciente y también de la más alejada, prepotentes y sólo activas y preocupadas cuando alguien insinúa o proclama que son un atajo de fascistas. En ese instante no hay nadie con voz responsable y audible que conteste: ¿y qué?

Esa izquierda tan reivindicadora y reivindicante todavía no ha dado un paso en la gestión municipal o autonómica allí donde gobierna. Y no lo hace no porque no sepa, o no quiera. No. Es su ideología la que le ofusca y cauteriza, le maniata y desactiva para cualquier otra causa que no sea la de organizar la contraofensiva que no pudo superar, ni con Marx, Engels o Stalin colgando de la Puerta de Alcalá, ni con su propia fiebre anarco-marxista en el Jarama, Brunete, Belchite o el Ebro. Ésta es la única Memoria Histórica que conoce, y contra la que no sabe qué leyes inventar, qué órdenes dar, o qué actitudes tomar para quitarse de la cabeza esa obsesión delirante.

Aunque también es verdad que siempre queda un hálito de vida que sin duda volverá a encontrar el camino de su fe de vida y el derecho y la obligación de defenderlos. Puede que todavía se esté esperando que las instituciones creadas por la Reforma política y el Estado de las autonomías den respuesta a la disyuntiva, cada día más evidente, del ser o no ser de España y de su auténtica Memoria. Pero ya estamos viendo que por ahí es angustioso, y más que angustioso, imposible.

Revista Fuerza Nueva, nº 1456

AÑO L. Número 1.456. Del 1 al 29 de febrero de 2016.

Nada nuevo aparece en el comportamiento de los partidos marxistas y secesionistas respecto a sus actuaciones pasadas, de las que en España tenemos más de uno y más de dos ejemplos históricos: los tenemos por miles. Pero parece que la insistencia y el rencor, junto con la venganza por no haber ganado la guerra y estar siempre suspirando por lo contrario, es lo que hace que la obsesión continúe siendo delirante.

SUMARIO

Piedras de toque

Ante la imposibilidad electoral de entenderse:

¿Y por qué no forma Gobierno el Rey?

Por Luis F. Villamea

Tema denuncia

La venganza de Manola Carmena:

Así asesinaron a los ocho jóvenes carmelitas

Por C. Estrella

In Memoriam

Segundo aniversario del fallecimiento de Blas Piñar:

“Narrador de la belleza de Dios”

Por P. Miguel Ángel, Ocd

Opinión

Furor vandálico de venganza:

Limpieza azul

Por Pablo Gasco de la Rocha

Informe

En medio de la “doctrina Dadaglio”:

La Iglesia del postfranquismo

Por Jesús Calvo Pérez

Internacional

La nueva imagen de Irán:

Hassan Rohani

Por Arturo de Sienes