Archive | octubre 2013

Editorial Fuerza Nueva, nº 1430

Pedagogía de la Hispanidad

 Podía haber sido cualquier otra fecha, desde el 2 de mayo, en recuerdo de la sublevación que dio origen a la Guerra de la Independencia, a la del matrimonio de Isabel y Fernando, pasando, como sucedió durante casi cuarenta años, por el 18 de Julio o el día de las Navas de Tolosa o incluso la victoria en Lepanto. Sin embargo, ninguna fecha mejor, por su sentido simbólico, que el 12 de Octubre: expresión de los resultados del esfuerzo común en un proyecto nacional y colectivo.

Hacer del día del Descubrimiento de América el día de nuestra Fiesta Nacional, soldándolo de manera indisoluble con lo que en muchos países de habla hispana, incluso en los propios EEUU, es la fiesta de la Hispanidad, siendo al mismo tiempo la exaltación del castellano como lengua común, como lengua española reconocida por la Unesco, es pues mucho más que un día festivo en el calendario fijado por las costumbres.

 El 12 de Octubre se configura o debiera configurarse como un elemento de afirmación nacional, identitario. Ahora bien, al 12 de Octubre aún le falta aquello que curiosamente el Gobierno rehúye impulsar: la transformación de una fiesta oficial en una festividad popular, aunque es cierto que el germen del orgullo nacional esté dando vida a concentraciones populares en torno a los colores y la reivindicación de España como idea, como concepto y como proyecto. Pero a nuestra Fiesta Nacional, a este orgullo de España, aún le falta el calor festivo-popular que, aunque parezca un contrasentido, está haciendo brotar el intento nacionalista de poner fin a la integridad de la nación española.

El 12 de Octubre, Fiesta Nacional, tiene un importante componente simbólico porque es el momento en que una nación-reino-estado, que desde su aparición como Hispania, producto de Roma, convertida en reino-estado con la monarquía visigoda, destrozada por la invasión musulmana, tras rehacerse de la mano de Isabel y Fernando, se proyecta en lo universal para hispanizar lo que después sería la América Hispana. Porque lo que los españoles van a realizar en el Nuevo Mundo es precisamente eso: hacer nuevas Españas, hispanizar. Y ello implicaba no esclavizar sino hacer súbditos, es decir, titulares de los mismos derechos a ambas orillas del mar; tener la misma fe, la misma lengua y conformar una sola comunidad independientemente del criterio de raza, incorporando a aquellos pueblos a la civilización cristiana.

Dejando a un lado las leyendas interesadas, los mitos indigenistas mezclados con el nacionalismo-marxista importado desde las doctrinas de la guerra revolucionaria, los excesos puntuales -que fueron sólo eso- y el sentimiento antiespañol que se ha ido difundiendo en algunos países, aquella fecha del 12 de Octubre es la piedra angular de los lazos espirituales creados, de la comunidad engendrada, del acervo de valores que nos igualan. Un sentimiento y un concepto, razón y emoción, que explicaron con profundidad y poesía monseñor Zacarías de Vizcarra, Ramiro de Maeztu y Manuel García Morente.

Anotamos que explicaron más que teorizaron, no inventaron sino que formularon, porque el sentimiento de la Hispanidad, de la pertenencia a un tronco común, de la simbiosis con la madre Patria, que era sentido por la inmensa mayoría de los habitantes de la América hispana -disfrazada con vergüenza después por los pseudointelectuales, los progres y los políticos correctos con esa renuncia que supone sustituirla por Latinoamérica-, estaba ahí, era preexistente a su utilización y difusión. Hoy, ideológicamente, por su carga, es para muchos un término proscrito; entre otras razones por lo que conlleva de afirmación nacional, de obra común de los españoles, incluso de gesta heroica que por las dosis de patriotismo histórico que implica, en estos tiempos de disolución, es necesario proscribir. De ahí la propaganda, el impulso y el apoyo que las tesis contrarias a la Hispanidad siempre han tenido entre quienes desean desintegrar la nación española:  la ideología del indigenismo, alentando la Leyenda Negra y el panamericanismo.

 

La Hispanidad es en realidad la reformulación moderna de la noción de Imperio, que es lo opuesto a la idea anglosajona del imperialismo del último tercio del XIX o a la del neoimperialismo propio del mundo de después de la II Guerra Mundial. Es, y debiera ser, la expresión conceptual de la conciencia de constituir o de formar parte de una comunidad de naciones que debieran, especialmente en este mundo global,  reforzar sus lazos y conformar un bloque de intereses y obligaciones al servicio del bien común, capaz de alumbrar nuevos caminos frente a los excesos del ultraliberalismo, haciendo suya la Doctrina Social de la Iglesia como luz para guiarnos hacia un mundo más justo.

En este sentido es hoy necesario hacer pedagogía de la Hispanidad, al igual que es preciso hacer pedagogía patriótica. Convertir lo que para muchos es meramente sensitivo en racional. Difundir, enseñar y asumir la idea y el concepto de España y de la Hispanidad. Y, ¿qué mejor manera de hacerlo que tener como Fiesta Nacional viva y popular la fecha del 12 de Octubre?

 

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Revista Fuerza Nueva, nº 1430

 

SUMARIO Nº FN 1430

En apenas dos días, y en Cataluña, han tenido lugar tres actos que unen Hispanidad y martirio, los dos primeros en afirmación de la españolidad de Cataluña precisamente en la fecha del 12 de Octubre. El tercero ha sido en Tarragona, donde se han beatificado a 522 mártires más de la persecución religiosa en España durante nuestra Cruzada de liberación, aunque por todos los medios, eclesiásticos y civiles, se ha intentado eludir este término.

 

 

 

SECCIONES NUMERO REVISTA FUERZA NUEVA NÚMERO 1.430

 

El espejo

 

La España irredenta: Gibraltar (y 2)

 

La batalla diplomática por Gibraltar

 

Por Blas Piñar

 

 

 

Piedras de toque

 

Complicidad ante lo indefendible:

 

Las nueces del hortelano

 

Por Luis F. Villamea

 

 

 

Documento

 

La última entrevista a Franco

 

Por José María Bárcena

 

 

 

Panorama

 

Han traicionado el “ser felices”:

 

¿Cuándo vivimos como ahora?

 

Por Jesús Calvo Pérez

 

 

 

Pluma ajena

 

Carta de un padre socialista a su hijo:

 

La enseñanza de Religión

 

Por Jean Jaurés

 

 

 

Internacional

 

Golpe de mano en las elecciones alemanas:

 

Triunfo de Angela Merkel

 

Por Arturo de Sienes

 

 

 

 

 

 

Portada 1430