Archive | agosto 2013

Editorial Fuerza Nueva, nº 1428

Sordina para un cruel sacrificio

 

El reciente asesinato de fray Francois Murad, franciscano sirio que se alojaba en el edificio que la Custodia en Tierra Santa mantiene en ese país, no ha sacudido la conciencia de los católicos con la intensidad que el asunto requiere. Está más que verificado que uno de los objetivos de la que se llamó “primavera árabe”, a través de sus células activas vinculadas a Al Qaeda, es destruir todo lo que en Oriente Próximo quede de sentimiento cristiano y de cristianos en sí mismos. Y los cristianos de Oriente y de Occidente todavía no nos hemos dado cuenta de la trascendencia del caso.

La decapitación de este fraile el pasado 23 de junio, cuando se encontraba en el convento que la Orden tiene en Gassanieh -norte de Siria-, no sólo refugiado de la barbarie yihadista sino para tratar de ayudar a sus hermanos, manifiesta con clamorosa impaciencia la necesidad de que el Vaticano amplíe su radio de acción y encabece una denuncia universal de estos hechos criminales. No basta, aunque sea bienvenido, el interés por las pateras y los inmigrantes que ilegalmente llegan a otros países en circunstancias penosas. Más trágico y penoso es que cristianos de cualquier confesión que viven allí estén sufriendo un exterminio que por su sordina internacional parece como si no existiese.

 

Este martirio, ya generalizado, está dando pruebas fecundas de vidas ejemplares en aquella parcela del mundo. No hay que olvidar que es tierra de primeros cristianos, que han mantenido la fe desde tiempos de Cristo, en medio de un ambiente hostil y a los que los sucesivos gobiernos, al menos en Siria, han respetado profundamente. En el presente caso el P. Murad, residente en el bombardeado monasterio de San Simón, se había trasladado al recinto de la Custodia para apoyar a los pocos que quedaban, junto con las religiosas del Rosario, perseguidas igualmente por el odium fidei.

Antes había fundado, en el seno de la Iglesia siro-católica, un monasterio cenobítico en el pueblo donde murió, dedicado a la oración. Esta actitud del fraile es lo que movió a los opositores a Al Assad a considerarlo un enemigo de Alá y a acusarlo de llevar en su teléfono móvil números de personas y autoridades de aquel territorio. Eso le costó la vida, brutalmente decapitado y ofrecidas las imágenes en Internet en medio del silencio más culpable del mundo cristiano, especialmente el que vive en Occidente, que se arroba mediáticamente con lo accesorio y olvida o se desentiende de lo fundamental.

 

Urge, por lo tanto, que una voz con autoridad -la más indicada sería la del Papa Francisco- clame con fuerza en este desierto frívolo y hedonista en el que vivimos para que despierte nuestra fe, que así como premia con la gloria el impagable tributo de sangre del martirio, también exige la defensa de aquellos que están sufriendo una despiadada persecución por causa de esa misma fe. Y ello no sólo para los católicos sino para las confesiones cristianas en general, especialmente la ortodoxa griega, la maronita y la copta, esta última asediada y agredida con brutalidad por los Hermanos Musulmanes en Egipto, que también forman parte de las células de Al Qaeda. Mientras no surja esa voz, secundada clamorosamente por el mundo cristiano, las matanzas seguirán nutriendo la imagen publicitaria de esos bárbaros que gozan del apoyo de muchos países democráticos y poderosos de la órbita cristiana.

Este viaje del Obispo de Roma a Brasil, con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud, sería una ocasión de oro para, al margen del baño de multitudes que produce su afecto y su presencia, dirigir la mirada del mundo hacia aquellos territorios donde nació el cristianismo y, donde a pesar de estar rodeado de enemigos de la fe, otros jóvenes todavía se entregan a Cristo mediante el sacrificio supremo del amor al Creador de la Vida. Si alguien dice que no es la hora de nuevas Cruzadas, sí es el momento de recordar lo que manifestaba con dolor el arzobispo Jacques Behnan, titular de la Archieparquía siro-católica: “El P. Murad me hizo llegar algunos mensajes últimamente en los que ofrecía su vida por la paz en Siria y en todo el mundo.” Pero para conseguir esa paz es necesario, ante situaciones límite, empuñar la espada para domeñar el odio de los criminales. Acordémonos del caso de España, que en el próximo octubre ofrecerá una lista de más de quinientos mártires para añadir a los miles que ya están en los altares o camino de ellos.

 

 

 

 

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Revista Fuerza Nueva, nº 1428

Portada 1428
SUMARIO Nº FN 1428

El caso Bárcenas alcanza su cenit con la presencia de Mariano Rajoy en el Parlamento para dar cuenta de las denuncias aparecidas en prensa durante varios meses y que hablan de la presunta financiación ilegal del PP, que no sólo es privativa de este grupo político sino de todo el Sistema puesto en marcha por la democracia liberal. La cabeza del que fuese su tesorero está en la bandeja, y puede que también la de su mujer. O Bárcenas o el Sistema, esa es la cuestión.

SECCIONES NUMERO REVISTA FUERZA NUEVA NÚMERO 1.428

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18 de Julio en Santander:

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Norteamérica hispánica (y 7)

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El patrimonio artístico-religioso de Barcelona (1936-1939) (2)

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