Archive | junio 2015

Editorial Fuerza Nueva, nº 1449

Un año de Monarquía bis

No vamos a tener más remedio que dar plena credibilidad a la frase, que un día actuó como gancho turístico, de que “España es diferente”. Desde 1975, por derecho sucesorio emanado de la voluntad y de la votación en Cortes de los representantes del régimen de Franco, España se constituía en Monarquía católica, social, tradicional y representativa. Y apenas tres años después, esa misma Monarquía y monarca se postulaban, sin mediación de Cortes Constituyentes, en Monarquía constitucional. Hasta 2014, en que tras abdicación del que había sido Rey de Franco y después de la Constitución de 1978, llega al trono su sucesor, el príncipe de Asturias -su padre lo había sido de España-, Felipe VI. Una trayectoria de 40 años.

Ahora se acaba de cumplir un año -el pasado 19 de junio- de la entronización o proclamación del nuevo Rey, joven educado para ello pero de ninguna manera en la creencia o en la imaginación de que iba a serlo en fecha tan temprana. Su padre había estado delicado de salud, pero en ningún caso en circunstancias que aconsejasen su salida de la Jefatura del Estado, de no haber mediado otras razones de peso que al final se impusieron sobre cualquier otra consideración: la Monarquía del 18 de Julio, que se había convertido en la del 6 de Diciembre -Constitución- y después en la del 23- F -golpe de Estado fallido-, había agotado su periplo dejando una estela de reinado atraído por todos los productos prohibidos del Paraíso, aunque el monarca saliente gozase de simpatía personal y fuese postulado como campeón del periodo transitorio.

Pero la España diferente de la frase turística había concebido otra hábil maniobra. Se trataba de mantener una Monarquía bicéfala, con una cabeza renovada para tratar de limpiar lo mancillado y otra para establecer un recuerdo presuntamente positivo de lo actuado en la Transición. Es decir: una Monarquía bis. Así podemos ver cómo el Rey oficial ejerce como tal en actos solemnes y grandes representaciones propias de la Jefatura del Estado, pero el Rey del 23-F hace viajes igualmente oficiales pero con sesgo oficioso para representar a España en el extranjero, especialmente en Hispanoamérica. Mientras uno lava la cara de una Monarquía abatida y destrozada por la corrupción personal, otro intenta salir indemne de una situación heredada pero imposible de ocultar.

Luego queda el capítulo de las dos reinas, una que ya no asiste a las reuniones de los círculos Bilderberger -que jamás explicó-, y que se debate entre sus funciones de reina anterior -también con encargos oficiales- y la de esposa y madre, para tratar de recomponer, en la medida que esté a su alcance, la imagen de una familia real destrozada por infidelidades, procesos judiciales, desarraigo y apuntalamiento de una Corona de la que no le queda más que el nombre; y otra reina consorte joven, lista, acostumbrada a la dureza de la calle y fundida en mil batallas, a pesar de su juventud, que no está dispuesta a quedarse sin trono, ya se llame éste así o república coronada o Jefatura del Estado a secas.

Al final se desprende de todo ello una sensación de que, en 40 años, España ha perdido puestos en el escalafón económico y social del mundo, como potencia industrial y como nación puntera, y ha sido devorada por la corrupción de sus dirigentes, a todos los niveles, incluso los más elevados institucionalmente. Ha tenido a una Monarquía anterior, desde el 23-F, cautiva de una clase política que mientras con la boca grande llenaba de laudes y alabanzas al Rey como salvador de una situación que pretendía ser correctora de vicios, con otra le maniataba para que todos, unos y otros, emprendiesen una carrera imparable de muchos años hacia el desenfreno y la corrupción más perversa.

Ahora se intenta enmendar la plana cuando tal vez sea demasiado tarde y hayan aparecido, en primer plano, los fantasmas de siempre, que en la España diferente se traducen, a principio y a fin de trayecto, en un solo propósito: combatir al catolicismo -ojo, sólo al catolicismo, ni siquiera a otras religiones, aunque sean cristianas- y llevar a los españoles, mediante el sectarismo y la demagogia, a otro callejón de difícil salida. Y soportar, además, el presupuesto de dos cabezas en una sola Monarquía. Definitivo: España es diferente.

Anuncios

Revista Fuerza Nueva, nº 1449

AÑO XLIX. Número 1.449. Del 1 al 30 de junio de 2015.

Entrevista exclusiva con el nuevo Arzobispo de Malabo -la antigua Santa Isabel de Fernando Poo-, obispo anteriormente en otras diócesis guineanas y sacerdote formado en España (Tenerife y Toledo). Habla en la misma de la influencia española en la fe de aquel pueblo y de las penurias pasadas en la época de Macías, donde hubo persecución religiosa, que él mismo padeció.

SUMARIO

Piedras de toque

Karmenas, Karmonas, Kolaus, Koletas y Kichis: Sonrisas, lágrimas y alguna cosa más

Por Luis F. Villamea

Panorama

En la actualidad su desmantelamiento es un hecho: El Ejército Nacional

Por Blas Piñar Gutiérrez

Tema denuncia

De la última carta de monseñor Reig Pla: “Estamos vendiendo,  por un plato de lentejas, el proyecto de Dios”

Por Juan Antonio Reig Pla

Documento

A los 70 años de la muerte del Führer

Por Eduardo Palomar Baró

Opinión

Prestos a encaramarse a las nuevas tendencias: El día que Susana le dijo a Pedro que no quería ser Heidi

Por Francisco Torres García

Internacional

La esperanza sigue viva: Reunificación de Chipre

Por Arturo de Sienes

 1449

Editorial Fuerza Nueva, nº 1448

Todos contra España

Todavía calientes los ecos de las recientes elecciones municipales y autonómicas, sobresalen los gritos -más que palabras- que producen las gargantas de algunos españoles o extranjeros muy bien acogidos por España. Sorprende no ya que no quieran sentirse miembros de la comunidad en donde viven, sino que se postulen como agentes hostiles al mínimo sentido de legalidad, gratitud, o, en su caso, de prudencia. Y en el mayor dislate que nos podamos imaginar salgan a la calle, en nombre del Corán, del hinduísmo o de cualquier otra confesión, incluida la católica, para abrazar -por puro oportunismo- la bandera de la secesión.

Éste es el caso de muchos manifestantes que pasean sus turbantes por las calles de Barcelona con pretensiones de adhesión a un separatismo independentista que en España se encuentra  no sólo fuera de la ley, sino que se opone al principio constitutivo primero y principal de su razón de ser. Y no sólo extranjeros, sino miembros de comunidades religiosas que, al amparo de una permisividad oficial que espanta, exhiben excentricidades y conductas hilarantes por radios, periódicos y pantallas de televisión, siempre protegidos, a su entender o parecer, en los nuevos vientos que ha traído a la Iglesia el Papa Francisco.

Éste es el caso de las religiosas Teresa Forcades y Lucía Caram, española y argentina de las comunidades benedictina y dominica respectivamente. Ambas han optado por lanzarse al ruedo mediático escudándose en los beneficios, la impunidad y el descaro que destila el palacio de la Generalidad, que ya lo hubiera querido para sí mismo su antiguo y delincuente inquilino Lluís Companys, autor de crímenes horrendos en la Cataluña de 1934 y 1936 y promotor de sucesos luctuosos e incalificables entre sus propios partidarios, como demuestra la Historia más estricta en las páginas de este mismo número de Fuerza Nueva. El actual Artur Mas no ha alcanzado aún su propia aureola criminal porque la mansedumbre y la pasividad judicial de gobernantes, fiscales y jueces se conjuran para que España continúe siendo despreciada, humillada e insultada por semejantes personajes.

Por otra parte ahí están, desafiantes y retadores -en la misma línea ideológica que el palacio de la Generalidad-, los partidarios tanto del islamismo más radical como del más moderado, buscando el acomodo que les sitúe en el “más allá de España”, es decir, en la otra orilla alcanzada cuando se produzca la travesía independentista. Se trata de una maniobra añadida que no tiene el resto de países europeos en su lucha no contra la inmigración -decir esto es un gran error-, sino contra la propia identidad de los pueblos de acogida, contra sus usos y costumbres, cultura, civilización y razón de ser. Y ese viento huracanado viene tanto del Islam como de la sedicente conducta de miembros de comunidades religiosas que quieren convertirse en artistas del papel couché o del nuevo vaticanismo publicitado insistentemente por los enemigos de la Iglesia.

Al final del camino sólo queda el clamor de una gran conjura contra España, alimentada por gobernantes de La Moncloa o de San Jaime, y ayudados por partidos, asociaciones o comunidades que en la apuesta mediática cifran todos sus esfuerzos, y que son recibidos con solícita actitud en medio de una desconcertante rendición incondicional de quienes más obligación tienen de cumplir, hacer cumplir y velar por los principios y leyes por los cuales se rigen los pueblos. Otra cosa es que contra la pretensión de pedir se ejercite la voluntad de no dar aquello que está fuera no ya del Derecho, que también y principal, sino de la dignidad y del sentido moral de que no se rían de uno desvergonzadamente.

El Vaticano por lo menos ya ha llamado al orden a las dos religiosas, a pesar de la consanguinidad y proximidad amistosa de una de ellas con Jorge Mario Bergoglio. Pero no queda clara -ni mucho menos, ni siquiera en tiempo electoral- la actitud de Rajoy con respecto a ese prototipo de Suárez  con barretina que pretende conducirnos, no ya al 23-F como aquél, sino a la Barcelona de 1937, con sus trágicos sucesos de Mayo, como el “noi de El Tarrós”.

Revista Fuerza Nueva, nº 1448

AÑO XLIX. Número 1.448. Del 1 al 31 de mayo de 2015.

Al mismo tiempo que se celebraban elecciones municipales y autonómicas, el huracán independentista sigue arrasando las calles de las ciudades y pueblos de Cataluña, pero con una particularidad: ahora están llenas de turbantes, religiones extrañas a la tradición española e incluso manifestaciones de religiosas de Órdenes contemplativas que exhiben sus excentricidades y rencores contra España en periódicos, televisiones y redes sociales. Da la sensación de que es un “todos contra España”.

Informe

Olvido y manipulación sobre la muerte del poeta:

En torno a los papeles de García Lorca

Por Francisco Torres García

Opinión

Se propaga en Cataluña:

La fiebre del islamismo radical

Por Honorio Feito

Documento

Cataluña, mayo 1937:

Las izquierdasse matan entre sí

Por Eduardo Palomar Baró

La Iglesia y su tiempo

Engañado por su “laicidad pluralista”…

Francia: La batalla de los católicos

Por Alberto Elías

Internacional

Con Grecia:

Europa pierde la paciencia

Por Arturo de Sienes

Libros

Carta de un feto:

Joven futura madre

Por Antonio Garrido-Lestache

1448